Los orígenes de Benicàssim
En esta ruta recorreremos los lugares y personalidades que marcaron el nacimiento y la evolución de la villa, desde la incorporación al Reino de Aragón tras la conquista de Jaime I en 1234, hasta el papel decisivo de figuras como Violant de Casalduch o Francisco Pérez Bayer en el desarrollo urbano y cultural del municipio.
Descubriremos cómo la iglesia de Santo Tomás, la llegada del ferrocarril en el siglo XIX o el impulso económico de las Bodegas Carmelitano fueron configurando la identidad de Benicàssim, elementos que explican la transformación de la villa a lo largo del tiempo.
Antes de convertirse en destino turístico, Benicàssim fue territorio de conquista, señorío y transformación social.
Es una visita para comprender los cimientos históricos sobre los que hoy se asienta la localidad.
Punto de encuentro Ayuntamiento de Benicasim

Conquista por el Rey Jaime I
- El Castillo de Montornés formaba parte de la histórica baronía de Benicasim, tiene un pasado marcado por la Reconquista, cuando en 1234 el Rey Jaime I de Aragón lo incorporó definitivamente a su reino.

Baronesa Violant de Casalduch
- Violant de Casalduch, baronesa de Benicasim, jugó un papel crucial en la evolución de la villa, siendo recordada hoy como una figura emblemática de sus orígenes.

Ilustre D. Francisco Pérez Bayer
- En Benicasim, Don Francisco Pérez Bayer se consolidó como una de las figuras más influyentes de la localidad, como terrateniente y como un ilustrado comprometido con el desarrollo de la villa.

Iglesia Santo Tomás de Villanueva
- Uno de los legados más significativos de Don Francisco Pérez Bayer para Benicasim, fue la financiación y construcción de la iglesia parroquial de Santo Tomás de Villanueva, un magnífico ejemplo de estilo neoclásico

Historia del Ferrocarril
- Benicasim vivió un proceso histórico único en el que el desarrollo del ferrocarril desempeñó un papel crucial en su evolución social y económica, llegando a Benicasim el 19 de noviembre de 1863.

Bodegas Carmelitano
- Las Bodegas Carmelitano, con una historia que se remonta a principios del siglo XX, tienen sus orígenes en los sótanos del Convento de los Carmelitas, ubicado en el Desierto de las Palmas de Benicasim.
